Saltar al contenido
Negocios del Campo

Contingencias climaticas

Los cambios climáticos drásticos suelen afectar de manera significativa en nuestros cultivos, específicamente la calidad y cantidad de ellos. Por eso, es probable que la demanda de los alimentos que se encuentren en nuestro cultivos agrícolas aumente considerablemente conforme a las condiciones climáticas que se estén llevando a cabo o enfrentando en ese momento.

De esta manera, se establecen las contingencias climáticas que distintos países o gobiernos tengan que afrontar ya que son lugares propensos a que ocurra una condición climática que posiblemente afecte las producciones de ciertos alimentos. Normalmente, existen medidas de contingencia, un ente gubernamental o un organismo que se toma la tarea de crear y establecer planes que ayudarán a prevenir algunas situaciones dependiendo del tipo de cambio o condición climática de algún sector, zona o país.

Uno de estos organismos que se encarga de prever situaciones desfavorables en Argentina es la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas (DACC). Este ente se hace cargo de proveer información de índole metrológico para que todos aquellos trabajadores del campo cuenten con los recursos informativos necesarios para localizar y establecer sus cultivos. Asimismo, este organismo previene y determina los daños que pueden ocurrir por culpa de alguna condición climática, por otro lado, este organismo propone distintos planes de contingencia ante diversas situaciones climáticas en nuestros cultivos agrícolas. Además, generalmente esta DACC ofrece distintos servicios en nuestros cultivos que varían desde mapas de riegos ante heladas o granizo, programas de defensa con el granizo, pronóstico meteorológico, asesoramiento a productores y compensación por contingenticas climáticas.

En este sentido, se puede decir que algunas de estas situaciones climáticas afectan a nuestros cultivos agrícolas. Entre ellas se pueden mencionar las siguientes a continuación:

  • Granizo: Las tormentas de granizo suelen afectar considerablemente a los campos que se especializan en cultivos de maíz, leguminosas, alubia, remolacha y lentejas. Estos y otros tipos de cultivos se perjudican principalmente por las fuertes tormentas o precipitaciones de pelotas de hielo que caen del cielo que suelen ser acompañadas de fuertes vientos hacen que la producción de alimentos se dañen por el impacto de estas o, en algunas ocasiones, pueden hacer caer 0 desprender los frutos antes de tiempo. Esto básicamente contribuye negativamente a los cultivos puesto que estos no pueden ser utilizados para su comercio. Si bien el granizo es un evento que no se puede prevenir se puede contratar un seguro o crear un sistema de protección o cobertura necesaria que disminuya las consecuencias en los campos ante tal evento meteorológico. 
  • Lluvias torrenciales (fuertes lluvias o inundaciones): Alrededor del mundo fuertes lluvias suelen afectar a muchas zonas del planeta, algunos de estos sitios que frecuentan estas lluvias torrenciales suelen estar situados en el Caribe y en Latinoamérica. Estas fuertes lluvias e inundaciones hacen que ocurran un gran número de pérdidas materiales en el sector agricultor. Debido que estos son eventos meteorológicos que no se predicen normalmente los trabajadores del campo contratan empresas aseguradoras en este campo para que un perito se encargue de evaluar la situación, daños y pérdidas. Recomendamos en este artículo que estos contratos se deban renovar cada vez que se haga una nueva cosecha.
  • Huracanes o tornados: Aparte de las fuertes lluvias hay momentos donde pueden ocurrir huracanes, tormentas tropicales y hasta tornados, estos eventos perjudican fuertemente la producción agrícola del campo. Muchos de estos eventos pueden dejar daños altamente grandes ya que hablamos de fuertes vientos con lluvia constante que arrasan con la infraestructura, cultivos y nuestras viviendas. Algunos de los mayores daños se evidencian en los cortes de energía y la erosión del suelo lo que puede generar dificultades en las operaciones de empaque de hortalizas, dañar la fertilidad del suelo, además de la pérdida de muchos alimentos y contaminación de los mismos. Estos eventos son completamente impredecibles, por ello, recomendamos que se mantengan al tanto sobre el pronóstico del tiempo. A su vez, aconsejamos que los cultivos tengan una infraestructura en cuanto a drenaje y estudiar muy bien la ubicación donde estarán los cultivos.
  • Sequía: Los periodos de sequía afectan considerablemente a lugares como Zimbabwe que provocan que aproximadamente la mitad del país no coman lo suficientemente para satisfacer sus necesidades. Esto ocurre porque los cultivos se ven afectados por una sequía prolongada haciendo que no solo perjudique la alimentación y por ende la salud de la población sino que también aumenta la crisis económica del lugar. Los momentos de sequía son uno de estos eventos que la falta de agua en una zona puede ser completamente crucial para el día a día de un lugar.
  • Heladas y nevadas: El invierno o la llegada del frio en muchos lugares suelen reducir el crecimiento de nuestros cultivos lo que nos ocasiona estar alertas en caso de poner en riesgo nuestros campos y nuestro esfuerzo laboral y económico representado en nuestros cultivos. Por ello, es necesario conocer qué tipo de helada está ocurriendo en nuestros espacios agricultores:
    • Heladas de radiación: Estas heladas oscilan entre 5° y 8°C y suelen ocurrir a 10 o 15 metros de altura, esto quiere decir que la superficie del suelo es más propensa a estar más fría. Por otro lado, estas heladas de radiación se estima que aparecen en las noches sin nubes y de baja concentración de vapor.
    • Heladas de advección: Estas pueden darse en cualquier hora del día, es decir, pueden ocurrir tanto en la noche como en el día. Estas heladas se caracterizan por contener una menor temperatura atmosférica que origina corrientes de aire frío o corrientes árticas.
    • Heladas de evaporación: Estas heladas son aquellas que ocurren sobre la superficie de la planta o cultivos, usualmente se originan en las hojas por el cúmulo de gotas de agua de la lluvia o sistema de riego. Estas se evaporan y crean humedad dependiendo de la cantidad de agua que el calor absorba. Debido a estas heladas y nevedas se requiere utilizar distintos métodos de protección que serán mencionados a continuación:
      • Emplazamiento del cultivo.
      • Invernaderos.
      • Cobertura con árboles.
      • Laboreo del suelo.
      • Envolver los árboles o cultivos con aislantes.
      • Riego antiheladas.
      • Calentamiento del suelo mediante estufas o calefacción.