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Negocios del Campo

Clima Niña

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La sequía del año Niña en Argentina y el efecto sobre la campaña de maíz y soja 2020-2021

El clima Niña en Argentina tiene siempre un impacto negativo en la agricultura, las cosechas de años Niña siempre tienen un rinde sustancialmente menor a los años Niño o los años neutrales porque el impacto del fenómeno meteorológico La Niña en el país se traduce en sequía o falta de agua. La campaña de la gruesa del 2017-2018 arrojó enormes pérdidas para los productores de soja y maíz.

La Niña 2020 – 2021 es una Niña moderada por la medición que arroja la baja de la temperatura del Pacífico, pero no significa que no pueda impactar de forma violenta en los rindes, a modo de ejemplo, la sequía de 2017-2018 también fue una Niña moderada. Veamos la evolución de este fenómeno climatológico y como afecta al campo, tanto en agricultura como en ganadería:

Uno de los principales factores del clima en el área agrícola de Argentina es sin lugar a duda el océano Pacífico. Con su famoso fenómeno de El Niño, del cual forma parte el fenómeno del clima La Niña.

En las anteriores dos campañas agrícolas, el fenómeno jugó a favor de mayores lluvias, beneficiando los rindes de la cosecha gruesa.

La cosecha 2018-2019 fue un año Niño, y la campaña agrícola 2019-2020 fue un año netro-positivo.

La suerte desde ese océano no nos va a acompañar en 2020-2021. Teníamos dos opciones: o ser un año neutral negativo o ser un año Niña. Efectivamente, los pronósticos que al principio estaban bastante diferentes uno del otro respecto a la intensidad negativa que podría tener este fenómeno, en el último mes se han ido inclinando por por pronosticar un fenómeno de mayor enfriamiento que el previsto en origen, y de hecho ya el océano está en valores negativos. El Pacífico alcanzó durante mediados de Agosto un valor cercano a un grado por debajo de los términos normales.

Técnicamente ya estaríamos dentro de un fenómeno Niña débil. Se llama Niña débil no porque no vaya a tener efecto sobre Argentina, sino simplemente porque así son las graduaciones de la meteorología. Se lo denomina año Niña débil porque quizás su efecto global no sea tan importante, pero para la agricultura argentina lo que nos interesa es el efecto que puede hacer sobre los rindes del maíz y la soja.

El clima La Niña impacta con su fuerte sequía durante el verano

Si bien el año seco Niña se siente durante el invierno, es durante el verano cuando pega mas fuerte sobre el área agrícola de Argentina.

La Niña es un fenómeno engañoso porque en la primavera en general la lluvia se normaliza, los frentes entran más frecuentemente y entonces el productor cree que puede llegar a recibir a lo mejor un volumen de lluvia normal. En esos meses empieza a pensar que el fenómeno no existe o que el fenómeno cambió su intensidad, pero la real el impacto que tiene sobre las lluvias en nuestro territorio se ve en el verano. Por eso decimos que a partir de diciembre y sobre todo enero son los meses de mas sequía en un año Niña.

Factores que mitigan la sequía de un año Niña

Cuando este fenómeno aparece hay factores climatológicos que se relacionan con éste para moderar los efectos de una menor frecuencia de frentes de lluvia.

Se producen en el Océano Atlántico y es un fenómeno de anti ciclón, es decir de alta presión atmosférica. El anticiclón del Atlántico puede alcanzar una alta intensidad de modo de tener un buen transporte de humedad hacia Uruguay y Argentina.

El transporte de humedad no ha sido bueno en estos últimos meses por eso la sequía ya se está sintiendo fuerte en la zona agrícola central, afectando la siembra de la cosecha fina (trigo y cebada).

Por esta razón de la falta de intensidad del anticiclón del Atlántico, la humedad se corta en la franja este del país, y no llega a zonas centrales u occidentales afectando centro de Córdoba y Buenos Aires hacia el oeste.

En este momento tenemos dos realidades de humedad del suelo y de carga de lluvias recibidas: tenemos una humedad relativa que ha podido transportarse desde el océano y ha favorecido con lluvias el sur de Buenos Aires, el centro y este de Buenos Aires y la Mesopotamia, diferente a lo que ha sucedido en la parte central de la región pampeana, donde realmente la sequía en este momento es muy importante. Y no sólo la sequía, sino también el efecto de las heladas, muchas de ellas heladas negras muy impactantes sobre los cultivos.

Esta realidad puede cambiar durante la primavera por dos razones:

  • El anticiclón que podría permitir entrar más humedad sobre la franja semi árida
  • Por la entrada de humedad por el norte, que también es normal a partir de la primavera

Pero hay que recordar siempre que este fenómeno de La Niña actúa o deja su sello sobre los meses de verano. Por eso es que estamos alertando sobre el problema que puede haber en diciembre y enero. No quiere decir que no vaya a llover, sino simplemente que la cantidad de frentes disminuye y que las probabilidades de generación de lluvias no es tan frecuente.

En año de clima Niña se puede disminuir la densidad de siembra como estrategia defensiva para la sequía

Para establecer estrategia de siembra y la elección de los lotes para cada semilla o cultivo hay que tener en cuenta que habrá menos agua.

En los lotes que hayan podido reservar agua durante los meses de primavera, que hayan recargado los perfiles y/o que tengan las napas más cercanas podemos sembrar los cultivos que necesitan más agua, reservando los de menor reserva de humedad para otros cultivos, o el mismo pero con menor densidad de siembra. El girasol es un cultivo de verano que puede sustituir a la soja o el maíz y requiere menos agua que ellos.

Es importante que el productor agrícola recuerde que los lotes que rindieron bien en campañas anteriores con años neutros o Niño no tienen para nada el mismo potencial en un año Niña y pueden rendir menos que otros lotes.

En este particular año Niña 2020 2021 los modelos están diciendo que a partir de febrero va a haber un rápido ascenso de la temperatura en el Pacífico, es decir una rápida normalización de las temperaturas, lo cual podría favorecer la subida de otoño y también comenzar las lluvias en forma más frecuentes sobre febrero.

Qué es el fenómeno La Niña?

El fenómeno climático La Niña es un año climático opuesto al Año Niño.

Sus frías condiciones climáticas en términos de la temperatura del Océano Pacífico pueden tener igualmente un efecto destructivo en algunas partes del mundo.

Durante el clima Niño, unos débiles vientos suelen enviar una masa de agua calientedes de el oeste del Océano Pacifico en las costas de Sudamérica hacia el Este en Australia y el Sudeste Asiático. De forma diferente, los fuertes vientos del año Niña empujan la masa de agua caliente superficial hacia Asia, haciendo que emerja hacia la superficie una gran masa de agua fría del fondo del mar.

Cómo se define un Año Niña?

El Año Niña se define cuando las aguas del Pacífico han estado por lo menos a menos 0.5 grados Celsius.

Efectos del Clima Niña

Los efectos del clima Niña se sienten prácticamente en todo el mundo.

  • Fuertes lluvias e inundaciones en Australia, en el sur del continente Indio y el sur de África
  • Aumento de las temperaturas durante la época de huracanes en el Atlántico Norte
  • Mayor riesgo de sequía en el sur de USA y Sudamérica
  • Descenso de las temperaturas en todo el mundo

El fenómeno climático La Niña normalmente sigue al Niño, pero no hay una correlación entre la intensidad de los dos fenómenos. Los ciclos generalmente ocurren cada 3 o 7 años y duran 9 meses a un año, aunque a veces llega a los dos.

El fenómeno del clima de El Niño y la Niña se encuentran entre las principales causas de variabilidad natural del clima en muchas partes del mundo, pero hay otros factores que tienen que ser considerados antes de que se les relacione directamente con ejemplos específicos de clima extremo.

La variabilidad climática del fenómeno de una año niña se refiere un comportamiento anormal del clima, que aunque puede presentarse con frecuencia es temporal y transitorio.

Estos fenómenos forman parte del patrón el niño, el cual depende de la temperatura del mar, los vientos, la presión atmosférica y otras variables oceánicas y atmosféricas a lo largo del Océano Pacífico tropical.

El Niño y la Niña alternativamente calientan y enfrían grandes áreas del Pacífico tropical, el océano más grande del mundo, lo que influencia de forma considerable las condiciones de lluvia en ese sector.

El fenómeno La Niña aparece de forma irregular entre cada 2 a 7 años, aunque no siempre al año siguiente de un evento el Niño, y es menos frecuente que esté. Además debemos tener claro que La Niña es independiente de las temporadas de lluvias regulares de cada país.

Para que suceda un año Niña, el océano Pacífico tropical debe permanecer con temperatura de sus aguas por debajo de -0 5 grados celsius durante al menos cinco meses consecutivos, situación que debe ser favorecida o acoplada a lo que suceda con los vientos y otros elementos de la atmósfera, a diferencia de lo que ocurre durante el fenómeno año Niño. Mientras estamos bajo la influencia de La Niña, los vientos alisios se fortalecen y empujan con mayor fuerza a las aguas cálidas del océano hacia el occidente (Australia y sur de Asia) y deja que el agua inusualmente fría emerja del fondo oceánico. Estos cambios en la circulación atmosférica producen climas extremos en diferentes partes del mundo.

Explicación de cómo surgen los fenómenos El Niño y La Niña

Clima La Niña Argentina

Clima la Niña en Colombia

El clima La Niña en Colombia presenta diferentes impactos meteorológicos en las diferentes regiones del país ya que Colombia tiene costa de ambos océanos, y además una zona andina.

El impacto en el clima nacional está dado por su intensidad y por la interacción que se puede presentar con otros fenómenos no atmosféricos presentes en el Atlántico, y específicamente en el Mar Caribe.

En la mayoría de los casos se caracteriza por un aumento considerable de las lluvias y una disminución de las temperaturas en las regiones Andina, Caribe y Pacífica así como en las áreas del piedemonte de los llanos orientales.

Por esta situación aumenta la probabilidad decrecientes súbitas en los ríos y riesgo por deslizamientos de tierra en sectores de alta montaña. De ahí la importancia de tomar medidas preventivas para mitigarlos daños pero sobre todo para prevenir tragedias y salvar vidas.

Es importante señalar que el impacto del fenómeno la niña dependerá de la vulnerabilidad de cada territorio, por esto se hace necesario tomar algunas medidas antes de que el evento climático se instale en el país.

A nivel rural hay que verificar la limpieza de quebradas, ríos y ciénagas para evitar desbordamientos. En el sector urbano los canales ductos tuberías y el sistema de alcantarillado deben tener un adecuado mantenimiento para evitar obstrucciones que suelen derivar en encharca miento e inundación.